México.
Cuando la pasé a buscar a la plaza grande y la vi con su mochila con un parche de Crass, vestida toda de negro y con unos huecos incompresiblemente grandes en las orejas, juré que era una crustie, pero fueron pasando los días y nada que ver. Por más que lo intenté, nunca logré encasillarla bajo alguna etiqueta o concepto.
En el momento en que asentó su maleta en mi cuarto le dije que le prestaba una hamaca o un sleeping bag y no tardó un segundo en decir:
- No hace falta, tu cama tiene suficiente espacio.
- Perfecto. Te prometo que no soy un hombre cualquiera – le contesté riéndome un poco.
- Jajaj, sé que no hay problema – sentenció con una seguridad como si me conociera de años.
En seguida se ganó mi corazón y empecé a aprender de ella mientras la iba conociendo. Paulina Martinez se dedica a Food not bombs, un movimiento, bien conocido en la escena punk, que se organiza mundialmente y actúa localmente para cocinarle comida vegana gratuita a gente pobre a partir de los desechos de los supermercados…

“Pero fueron pasando los días, y nada que ver…”
Pude escucharte diciendo eso con el marcadísimo acento yucateco que cargas. Lo juro.
Es la segunda vez que leo, y sigo sorprendida por lo que esa chica ha logrado. Ah, y sus fotografías están muy padres, hace un muy buen trabajo.
Me fascinó desde principio a fin, atrapó mi atención, me sentí parte de la historia, me gusta la forma en la que escribes y me motiva muchisimo a pensar con objetividad. Tu trabajo es muy bueno, y animo para seguir en el camino.. ¡Felicidades!
Hace poco escuché esta frase: “no somos lo que pensamos, ni lo que sentimos, sino lo que hacemos”. Hará el juego en tu pensar y autodefinición.
La solidaridad, Alfredo querido, no es un bien tan escaso como creemos, pero sucede que la encontramos generalmente donde menos lo esperamos, no donde nos guía nuestra expectativa (siete países distintos me lo han enseñado). Eso sí, siempre te arrancará una sonrisa que será la sorpresa para tí mismo.
Albricias, sigue el camino. Qué buen sendero viejo, qué batalla.
La verdad que la vida es lo uno hace de ella y Alfredo esta haciendo de su vida, una aventura, una vida digna de admirar, dale para adelante, hacele guebo… desde aca Nicaragua un saludo, y me anoto para algun viaje a Argentina.
mis repsetos..
me gusto mucho tu blog..
suerte..y fortaleza en tu camino
No se por que no había comentado antes, pero de verdad que no tienes idea de cuanto admiro tu trabajo y esfuerzo, al igual que Majos creo que este trabajo se merece la difusión, que mucha gente se empape de tu experiencia que como a mi, me ha fascinado. Muchas felicidades
Muy buena bitacora… un viajecito asi me quiero hechar pero hasta Argentina… asi que necesito mucho tiempo… y solo no me lo chutaria jajaja
Chido chido ya uando regreses me cuentas con más detalle loco…
pri mer co men ta rio.
Este trabajo que estas haciendo se merece que muchas muchas personas lo lean. La experiencia empírica pues es sólo tuya, pero la gran mezcla de subjetividad e información me está gustando mucho mucho. (ta chido, macho)
Te debo el helado cuando regreses a cambio de más historias